Ciudad Juárez arrancó diciembre con reportes de mala y muy mala calidad del aire, un patrón que se repite cada temporada: baja el viento, se “encierra” la contaminación por el frío y la ciudad se mueve más… y peor.
Pero este año hay un elemento adicional: a partir de 2026, México ajustará parámetros de medición más estrictos para partículas contaminantes. En términos prácticos, eso significa que episodios que antes podían “pasar” como tolerables, ahora podrían registrarse como más graves.
¿Por qué se pone peor en invierno?
En invierno, la contaminación se queda más tiempo en el aire. A eso súmale factores conocidos en Juárez:
- tráfico pesado en horas pico,
- corrientes frías que retienen partículas,
- y emisiones en zonas donde persisten fuentes contaminantes (incluyendo actividades industriales y puntos con combustión).
Cuando se juntan, el resultado es una ciudad con más irritación de ojos, garganta, síntomas respiratorios y mayor riesgo para personas con asma, adultos mayores, niñas y niños.
Qué significa “parámetros más estrictos” en 2026
A partir de de 2026, se ajustará la norma oficial de calidad del aire al endurecer el parámetro aceptable de cantidad de partículas PM10 y PM2.5 durante doce horas. Para las primeras, serán de 45 a 50 µg/m³ cuando antes era de 45 a 60 µg/m³. Las segundas estarán entre 15 a 25 µg/m³, y ya no en 15 a 33 µg/m³, informó Sergio Zirath Hernández Villaseñor, Director de Industria, Energías Limpias y Gestión de la Calidad del Aire de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Recordó que estas actualizaciones de normas se establecieron en la NOM 172-SEMARNAT-2023, y tiene el objetivo de proteger la salud ante la exposición de contaminantes en el aire.
Destacó que esta disminución en el indice puede provocar una percepción de que en algunas ciudades la contaminación está incrementando, “pero no necesariamente es así”, aseguró.
El punto no es semántico: si el estándar se endurece, el sistema de monitoreo y la comunicación pública deberían mejorar para que la población sepa cuándo cuidarse, cómo y qué debe hacer la autoridad.
Juárez no necesita sólo “reportes”: necesita un protocolo claro de actuación cuando el aire se dispara.
Recomendaciones prácticas (sin pánico, con criterio)
En días de mala calidad del aire:
- evita ejercicio al aire libre si eres parte de un grupo vulnerable,
- mantén ventanas cerradas en horas críticas,
- prioriza traslados necesarios y reduce exposición prolongada,
- si hay síntomas persistentes, consulta atención médica.
Lo que falta como política pública
La ciudad no se arregla con consejos individuales. Si el aire empeora cada invierno, entonces Juárez necesita:
- monitoreo confiable y visible,
- comunicación clara (no “por rumores”),
- coordinación binacional cuando aplique,
- y acciones sostenidas sobre fuentes contaminantes.
Porque respirar no debería depender de si “hoy sopló viento”.




