En El Paso, una misión del siglo XVII sigue viva y se mantiene como una visita cultural imperdible

ES Juarez
By
2 Min Read

EL PASO, Texas. En medio del ritmo acelerado de la frontera, hay un lugar en El Paso donde el tiempo parece avanzar distinto. La Misión de Ysleta, considerada la parroquia en operación continua más antigua de Texas, no solo permanece en pie desde el siglo XVII, sino que sigue siendo un punto de encuentro cultural para quienes buscan entender las raíces históricas de la región.

Lejos de ser un espacio estático o meramente turístico, la misión se mantiene activa y abierta al público, ofreciendo una experiencia que combina arquitectura colonial, memoria comunitaria y tradiciones vivas. Sus muros cuentan historias de los primeros asentamientos en la zona, de los pueblos originarios y de la formación de una identidad fronteriza que aún define a El Paso.

Visitar la misión no es solo recorrer un edificio antiguo. Para muchos visitantes, representa una oportunidad de conectar con la historia desde un espacio que sigue cumpliendo una función social y cultural, un valor adicional que la distingue de otros sitios históricos.

Además, el entorno de la misión se ha convertido en un punto de referencia para actividades culturales y comunitarias que refuerzan su papel como símbolo vivo del pasado y el presente de la ciudad. Esto la consolida como una parada obligada para quienes desean conocer El Paso más allá de sus avenidas y centros comerciales.

En una región marcada por el movimiento constante, la Misión de Ysleta recuerda que la historia no solo se conserva: se habita, se visita y se comparte, convirtiéndose en un valor cultural extra para quienes buscan comprender el origen y la esencia de esta ciudad fronteriza.

Share This Article