Ciudad Juárez.— Una familia juarense que se dirigía a vacacionar a Oaxaca vivió momentos de terror al viajar en uno de los vagones del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el cual se descarriló y volcó el pasado fin de semana.
El afectado relató que el vagón en el que se encontraba dio al menos cuatro vueltas tras caer por una ladera de aproximadamente 15 metros en la sierra. La violencia del impacto lanzó a los pasajeros fuera de sus asientos, provocando que varias personas cayeran unas sobre otras, dejando decenas de heridos. El equipaje quedó esparcido entre los restos del vagón, mientras la sangre de los lesionados corría por las heridas causadas por golpes y estructuras metálicas.
Con la voz entrecortada, el testigo narró escenas de profundo dolor al presenciar la muerte de una niña, cuya cabeza fue aplastada durante el accidente. A pesar del caos, logró auxiliar a otros menores y, una vez que puso a salvo a su hijo, ayudó a evacuar a más personas, ya que otro vagón se encontraba en riesgo de deslizarse por la ladera, lo que pudo haber provocado una tragedia aún mayor.
Finalmente, el afectado solicitó el apoyo de la comunidad fronteriza para poder cubrir los gastos hospitalarios derivados del accidente, mientras continúa su recuperación física y emocional tras el trágico suceso.
Por Redaccion 29 de diciembre de 2025




