La inversión física en infraestructura en México sufrió una caída sin precedentes en el primer cuatrimestre de 2025, registrando su mayor desplome anual en tres décadas, según datos recientes de México Evalúa.
De enero a abril de este año, la inversión física —sin contar a Petróleos Mexicanos (Pemex)— alcanzó apenas 157 mil millones de pesos, lo que representa una reducción de 33.9%, equivalente a un recorte de 80.8 mil millones de pesos en comparación con el mismo periodo de 2024.
Este contraste es notable si se considera que en los primeros cuatro meses del año pasado, la inversión física había logrado su mejor cifra para un periodo similar en lo que va del siglo, con 238 mil millones de pesos invertidos.
México Evalúa señaló que esta caída representa el mayor recorte interanual de inversión física desde 1995, y coloca el nivel de inversión actual en su punto más bajo desde 2021.
La inversión física es clave porque financia proyectos fundamentales para mejorar la conectividad en zonas marginadas y aisladas del país, además de fortalecer la integración de las cadenas productivas, impulsando así el bienestar general de la población.
Este desplome es una señal de alerta para el desarrollo económico y social, ya que la infraestructura es un motor esencial para generar empleo, atraer inversiones y cerrar brechas regionales en México.







