La cámara se enfoca en el volante mientras los acordes de Maná llenan el auto. Al frente, la vastedad del puente internacional Paso del Norte se funde con el horizonte urbano. Esta es la primera toma del viaje de Peter Santenello a El Paso, Texas, una exploración que promete desafiar percepciones. Su episodio, titulado provocativamente «Esta ciudad fronteriza no es lo que crees», se ha convertido en un fenómeno viral, acumulando más de 730,000 vistas desde su publicación y ofreciendo una narrativa refrescante sobre una ciudad a menudo malinterpretada.
Santenello, un creador de viajes con una legión de más de cuatro millones de suscriptores, no inicia su recorrido por los clásicos miradores. Comienza por lo fundamental: la sensación de seguridad. Parado frente a la histórica Iglesia del Sagrado Corazón, dirige la conversación hacia la estadística que define a El Paso como una de las grandes ciudades más seguras de EE.UU. «Puedo decir que se siente bastante bien… no se siente nada nervioso», confiesa a cámara, estableciendo de inmediato un contraste poderoso con el imaginario colectivo sobre las ciudades fronterizas.
Un museo de arquitectura al aire libre
El paseo se transforma entonces en una lección de arquitectura viviente. Su lente captura no solo monumentos, sino la historia contada en piedra y concreto. Se detiene, maravillado, ante la Torre O. T. Bassett, una «belleza Art Déco» que se erige como un testamento silencioso de la era dorada de la ciudad. El recorrido avanza hacia los misteriosos pasillos del edificio del Rito Escocés y serpentea por las calles arboladas de Sunset Heights, donde una conversación espontánea con un residente que renueva una casa histórica añade una capa de autenticidad y orgullo comunitario.
Sin embargo, es la visita a la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) la que provoca su mayor asombro. La arquitectura butanesa única del campus, inspirada en los dzongs del Himalaya, y la imponente cuenca del Estadio Sun Bowl lo dejan sin palabras. Este paisaje visualmente impactante sirve como metáfora perfecta para su reflexión central: «Hay una parte fascinante de Estados Unidos aquí, con todas estas culturas uniéndose e influyéndose mutuamente».
El alma festiva de la frontera
Más allá del cemento y el acero, Santenello busca capturar el pulso emocional de la ciudad. Habla de una cualidad intangible pero palpable: «Se siente mucha calidez aquí, en ciudades con una fuerte influencia mexicana como El Paso o Albuquerque. Hay una agradable y festiva calidez en estas ciudades». Esta observación sutil pero profunda va al corazón de lo que define la experiencia cultural en la región.
Ningún viaje auténtico a El Paso estaría completo sin una parada culinaria. Santenello elige Tacos El Tapatío, un local cerca de Fort Boulevard lejos de los circuitos turísticos más obvios. Allí, ante un humeante plato de enchiladas de pollo, encuentra el epílogo perfecto para su documental: la autenticidad sabrosa que consolida todo lo experimentado.
Una nueva narrativa, un millón de visitas a la vez
El documental de Santenello no es simplemente un vlog de viajes; es un cambio de narrativa en alta definición. Al utilizar su plataforma masiva para enfocarse en la seguridad, el esplendor arquitectónico inesperado, la convivencia cultural y la calidez humana, ofrece un antídoto poderoso contra los estereotipos simplistas.
En una era donde las percepciones se forman a menudo a través de pantallas, su video, visto cientos de miles de veces, está reescribiendo la historia de El Paso para una audiencia global. No muestra lo que muchos «creen» sobre una ciudad fronteriza; muestra lo que realmente es: un destino complejo, bello y acogedor, listo para ser redescubierto. La ciudad del sol, bajo la mirada de Santenello, brilla para el mundo con una luz nueva y más veraz.




