El parque Chamizal se ha convertido hoy en el escenario de una auténtica fiesta familiar, llena de alegría, sonrisas y tradiciones que unen generaciones. Desde tempranas horas, cientos de familias comenzaron a llegar con hieleras, asadores, mantas y mucha energía para disfrutar de un día de Pascua inolvidable.
El ambiente no podría ser más festivo: risas de niños corriendo por el pasto, el aroma irresistible de la carnita asada flotando en el aire, música de fondo, y colores por todos lados gracias a las decoraciones, globos y canastas de huevos de Pascua.

Los más pequeños son los protagonistas del día, participando emocionados en las tradicionales búsquedas de huevos, corriendo con sus canastitas en mano y celebrando cada hallazgo como un gran tesoro. Algunos incluso se divierten aplastándolos, dejando una estela de confeti y carcajadas.
Mientras tanto, los adultos aprovechan para relajarse, convivir, ponerse al día con amigos y familiares, y por supuesto, compartir la mesa con platillos deliciosos preparados al momento. No faltan los juegos al aire libre, desde fútbol hasta volibol, creando un ambiente activo y lleno de vida.

Es, sin duda, un día muy especial. Una jornada en la que la comunidad se une, las tradiciones cobran vida y se refuerzan los lazos familiares. El parque Chamizal se transforma en el corazón palpitante de una ciudad que celebra la Pascua con alegría, cariño y mucho sabor.








