Automovilistas que circulaban por el bulevar Manuel Gómez Morín se toparon con una escena difícil de ignorar: un enorme arreglo floral tipo “ramo buchón” transportado a bordo de un remolque, robándose miradas, sonrisas y una que otra teoría sobre su misterioso destino.
La pregunta cayó por sí sola: ¿será una declaración de amor nivel “perdóname, cometí un error histórico”? ¿O quizá alguien decidió pedir matrimonio con un detalle tan grande que prácticamente necesita código postal propio?
No faltaron las especulaciones entre juarenses: desde un “seguro le falló feo y anda buscando reconciliación” hasta un “si no dice que sí con eso, ya mejor nada”.
Junto al monumental ramo viajaba una lona que identificaba el origen del detallazo: Chispi Fruit, negocio de florería responsable de semejante despliegue floral que bien podría competir con un carro alegórico.
Mientras se desconoce quién será la afortunada —o el destinatario del posible perdón más caro del año—, lo cierto es que el ramo ya logró algo: poner a media ciudad a imaginar el tamaño del romance… o del problema que alguien intenta arreglar.